El Yoga es una disciplina milenaria procedente de India. Consiste en una práctica integral y en una forma de entender la vida, englobando aspectos físicos, psíquicos,
emocionales, fisiológicos y energéticos. Todos estos aspectos están relacionados entre ellos y se van retroalimentando continuamente.

El aspecto físico es quizás es el más llamativo en el mundo moderno, ya que a través de las redes sociales se incrementa la repercusión que tienen las imágenes y fotografías que se comparten de posturas de Yoga.

Realmente lo que podemos percibir mediante una fotografía representa la “punta del iceberg”, ya que en primer lugar, para llegar a practicar ciertas posturas es necesario un cierto tiempo de asimilación y práctica de posturas iniciativas; y en segundo lugar,  la perspectiva que debemos tomar es de observar el transcurso del camino y no tanto a donde nos lleva, aunque evidentemente nuestro cuerpo y nuestra mente irán experimentando cambios. 

La práctica de Yoga comienza por tomar conciencia de la respiración, a partir de la cual se trabaja con posturas (Àsanas) de flexibilidad, fuerza, equilibrio, concentración y técnicas respiratorias propiamente dichas. Todo ello, va repercutiendo sobre el estado de salud general del organismo. Se desbloquea la columna vertebral y la persona gana agilidad y movilidad. Se refuerza la autoestima y seguridad en sí mismos. La mente consigue tener un mayor estado de concentración. Se aumenta la flexibilidad física y la plasticidad neuronal, implicando un mayor rango de adaptación a cambios en cualquier aspecto de la vida. 

Se consigue un mayor calma mental, se induce también la reducción del dolor crónico. Se normalizan los niveles de azúcar en sangre y de tensión arterial. Ayuda a estabilizar a personas con problemas de ansiedad, depresión y estrés. Cada persona tiene una visión diferentes de cómo el Yoga influye en su vida diaria.

Mi visión personal sobre el Yoga, implica una observación del alumno que viene a mis clases, cual es su razón que le lleva a practicar Yoga y cómo se encuentra en el momento de inicio de esa práctica. El alumno recibe un cuestionario de salud en el que además puede incluir cualquier información que considere importante y que es tratada de forma confidencial. Cada día tengo la oportunidad de crecer como persona y como profesional durante el desarrollo de las clases y antes y después de las mismas, mediante el conocimiento cada vez más profundo de mis alumnos, y de la aplicación de mis conocimientos para que la práctica les resulte cómoda, saludable y encuentren un momento de conciencia y conexión con su interior. La práctica de Yoga implica un aprendizaje constante, y es uno de los aspectos que más me sigue atrayendo día a día. Leer, actualizar conocimientos, ahondar en el estudio de escrituras antiguas y re descubrir la tradición milenaria día a día. Disfruto de mi trabajo y me encanta seguir aprendiendo cada día en él.